La verdad es que he sido un tanto precipitado al comenzar así, de lleno, con todas estas emociones tan impactantes y extrañas que inundan mi día a día desde hace ya algún tiempo, sin presentarme, o decir de qué va todo esto. Para empezar, digamos que soy una especie de estudiante de instituto frustrado que vive su rutina y se aburre de ella. A pesar de que busco cosas nuevas para hacer, y pensar, las únicas salidas que me quedarían para experimentar sensaciones novedosas se encaminan en dos sentidos, el amor, y salir por ahí a hacer locuras. Normalmente siempre he pensado que la primera es la mejor por razones que a la mayoría de las personas deberían parecerles obvias, pero conforme pasa el tiempo, las cosas van adoptando significados diferentes. A pesar de que muchos chicos digan que el amor es algo bastante sencillo para hacerse los machos, yo creo que en el fondo, muchos de nosotros sabemos que eso no es verdad, y que es sólo una varonil tapadera, porque si hay algo complicado de verdad en esta vida, son los sentimientos humanos, y cuando los de dos personas tienen que coexistir para que exista una relación, la cosa se tuerce por caminos sinuosos.
Todo esto, lo suelto, porque yo he estado enamorado, un par de veces, y al igual que una ecuación de segundo grado, que tiene un número negativo dentro de su raíz cuadrada, y por tanto no tiene solución con números racionales, el amor en mi corta vida ha sido prácticamente imposible de solventar. Quiero decir que mis historias románticas siempre han estado muy lejos de acabar bien. Ellas siempre han avanzado, y han creado su vida después de haberse paseado por la mía, pero yo sigo, en cierto modo, estancado.
El caso es que ahora la historia se comienza a repetir. Vuelvo a estar enamorado, de otra chica, pero ocurre algo que hace esta situación diferente a las otras: puede que esta vez consiga lo que quiero. Sin embargo, la duda me asola, y me hace pensar en una cuestión vital para mí en este momento: ¿qué pasará si la pifio? ¿qué pasará si repito la historia de nuevo, por no tomarme el tema con la paciencia que se merece? La solución al problema parece obvia, que no esotra que trabajarlo despacio y de manera pausada, pero la necesidad de amarla me corroe, y me impacienta, y no sé cuánto tiempo seré capaz de controlarme a mí mismo.
EN ESTE MOMENTO, TENGO MIS DUDAS SOBRE SI EN MI CABEZA HABRÁ ALGUIEN MÁS APARTE DE LA PERSONA A LA QUE CONOZCO COMO "YO".
FJAG.

No hay comentarios:
Publicar un comentario